2026 NO.39
MenuLa gastronomía en las celebraciones japonesas
Las formas en que el arroz aporta color a las celebraciones japonesas
El arroz, un alimento básico de la dieta japonesa, ha sustentado durante mucho tiempo el modo de vida de este país. La espiga de arroz, cada una de las cuales ofrece multitud de granos, simboliza la prosperidad y se ha convertido en un símbolo que representa la abundancia y la longevidad. Esta forma de sentir se plasma en las celebraciones, y en las ocasiones propicias se sirve tradicionalmente una gran variedad de platos elaborados con arroz.
Fotos: PIXTA

Los granos pulidos de arroz blanco, hervidos hasta alcanzar una textura esponjosa perfecta, presentan un brillo lustroso y un aroma dulce y cálido que abre el apetito. El arroz japonés es conocido por su textura consistente y su intenso sabor umami, que llena la boca. Aunque hoy en día el arroz blanco forma parte de las comidas cotidianas, en el pasado era un manjar especial que la gente común solo podía degustar en ocasiones especiales.
El mochi es una comida tradicional japonesa que se elabora hirviendo el mochigome, un arroz glutinoso especialmente pegajoso, y machacándolo después con un mazo de madera para que quede aún más esponjoso. Las masas de arroz mochi, de color completamente blanco, se tuestan o se hierven y se comen para celebrar el Año Nuevo.
Los mochibana (flores de mochi) son una decoración típica del Año Nuevo japonés que consiste en pasteles de arroz teñidos de color rojo o rosa colocados en ramas de sauce. Estas diminutas “flores” aportan color a las celebraciones de Año Nuevo, que tienen lugar en pleno invierno, cuando las flores aún no han brotado, y simbolizan el anhelo por los nuevos brotes de la primavera y una cosecha abundante. Cuando terminan las celebraciones, los mochibana se retiran de las ramas y, por lo general, se comen fritos en aceite o a la parrilla.
El amazake, una bebida dulce de arroz elaborada a partir del komekoji, una mezcla de arroz y moho koji, es una bebida que se considera de buen augurio y que se sirve en festivales y eventos especiales. Aunque se le llame “sake”, esta bebida no contiene alcohol y también se puede servir a los niños. Hoy en día, el amazake se valora como si fuera “un suero intravenoso bebible” debido a su alto valor nutritivo, y es muy apreciado por sus beneficios para la salud y la belleza.
En Japón, desde tiempos antiguos, existe la creencia de que el color rojo tiene el poder de alejar la mala suerte, por lo que suele estar presente en las celebraciones. El mochigome al vapor con legumbres de azuki y frijoles carita, que adquiere un ligero tono rojizo, sigue siendo hoy en día un elemento indispensable en las celebraciones japonesas.
El sushi, el plato japonés más conocido, se presenta en diversas formas y se consume para celebrar ocasiones especiales. El chirashizushi se caracteriza por el pescado y las verduras de colores esparcidos sobre el sumeshi, arroz sazonado con sal y vinagre. El sushi en esta forma aporta un toque de elegancia a las celebraciones de las fiestas infantiles, como el Festival de las Niñas, Momo no Sekku, y el rito de paso de edad Shichi-Go-San para los niños de tres, cinco y siete años
Los dango son unas bolitas tradicionales que se elaboran añadiendo agua a la harina de arroz para formar una masa que se moldea en forma de bolas que se cuecen al vapor. Los san-shoku dango (dango de tres colores) son de color blanco, rosa y verde, y representan el paisaje estacional en el que el deshielo da paso al frondoso verdor primaveral. Son unos dulces muy apreciados para disfrutar de las flores en primavera y para celebrar nuevos comienzos, como las graduaciones y el ingreso en las escuelas.