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Festival de comida callejera: ¡Divertida, fantástica y sabrosa!

Takoyaki (buñuelos de pulpo); yakisoba (fideos fritos) y perritos calientes

A lo largo del año, en todas las regiones de Japón se celebran diferentes festivales (llamados omatsuri en japonés), que incluyen días de celebración en santuarios y templos (en-nichi), exhibiciones de fuegos artificiales en el verano y festivales de nieve en el invierno. Se dice que hay cientos de miles cada año y su ambiente divertido atrae a multitud de personas.

Los omikoshi (un templo portátil) se ven a menudo en festivales japoneses. Muchas personas se unen en equipo para llevarlos.

Una multitud en un festival.

Además de los actos del festival, la gente espera con interés pasear por los puestos callejeros. Varios de ellos atraen a las multitudes, como algunos que venden máscaras y juguetes de personajes de dibujos animados populares y otros que venden plantas en macetas, como campanillas y linternas chinas.

Incluso hay puestos que ofrecen juegos. La "pesca yoyó" es un juego clásico en el que se utiliza un gancho con una cuerda de papel para intentar atrapar globos yoyós. Parte de la diversión es ver si puedes atrapar el globo antes de que el cordón de papel se moje y se rompa. Otros juegos que gustan a todo el mundo, niños y mayores, incluyen el "Superatrapabolas", que consiste en utilizar una especie de cucharón papel fino estirado sobre una bastidor para sacar las bolas de goma que flotan en agua, y el de tiro al blanco, en el que puedes ganar premios, como muñecos, si aciertas en el objetivo. Es fácil perder la noción del tiempo cuando te lo pasas tan bien.

El truco en la pesca yoyó es evitar todo lo posible que la cuerda de papel se moje.

Este juego consiste en sacar las bolas sin rasgar el fino papel estirado en el bastidor del cucharón. Es muy difícil, porque el papel se rasga con facilidad cuando está húmedo.

Un chico acepta el desafío de tiro al blanco, con el sueño de ganar un fabuloso premio.

Otra cosa divertida de los festivales son los puestos de comida. Además de que la comida sabe genial, muchos de estos platos solo se comen en festivales y, en los puestos más populares, suele haber largas colas. Echemos un vistazo a algunos de los platos más apreciados que se pueden encontrar en los puestos callejeros de los festivales de Japón.

Platos típicos que pueden encontrarse en los festivales.
Arriba a la izquierda: kakigoori (granizado de hielo con sirope); arriba a la derecha: wata-ame (algodón de azúcar); abajo a la izquierda: yakisoba (fideos fritos); abajo a la derecha: ringo ame (manzanas de caramelo)

Un popular puesto de takoyaki (buñuelos de pulpo), donde se pueden formar largas colas.(Foto cortesía de MERCART CORPORATION.)

Comer delicias sobre la marcha

Mientras paseas por el recinto del festival, podrás oler deliciosos aromas a tu alrededor. Gran parte de la comida que se vende en los festivales se ha concebido para que puedas caminar mientras la sujetas con una mano. Por ejemplo, algunos platos típicos que se encuentran en los festivales japoneses incluyen takoyaki (buñuelos de pulpo hechos con trocitos de pulpo en una masa de harina con la que se forman bolitas del tamaño de un bocado y se hacen la parrilla) y yaki-ika (un calamar entero en una brocheta cubierto de salsa de soja que se hace a la parrilla hasta que huele delicioso). Ambos son aperitivos ligeros fáciles de comer mientras caminas. El hashimaki es también un plato popular, en el que el okonomiyaki (una masa parecida a una tortita que se hornea, con ingredientes como la col) se envuelve en unos palillos desechables, lo que permite sujetarlo con una mano.

Los takoyaki (buñuelos de pulpo) se colocan en recipientes típicos hechos de kyogi, una lámina de madera fina como el papel, que se pliega en forma de barca. El kyogi no permite que el calor pase y absorbe la cantidad adecuada de humedad y aceite, por lo que resulta perfecto para comer takoyaki caliente al aire libre. Este recipiente sigue siendo habitual hoy en día, ya que su diseño algo anticuado evoca el auténtico ambiente de un festival, a diferencia de los cuencos que usaríamos normalmente.

Los takoyaki se acompañan con una salsa especial, mayonesa, copos de algas aonori y copos de bonito seco. Normalmente se comen con palillos de dientes.

El maravilloso olor que llega del puesto de yaki-ika (calamar a la parrilla) es muy sugerente.

El hashimaki es una tortita enrollada que viene con diversos ingredientes, como huevo frito y cebolleta.

En lo que respecta a los puestos de dulces, los plátanos con chocolate son un clásico. Se pela un plátano entero, que se clava en un palillo y se recubre de chocolate fundido. El dulzor del plátano maduro y el chocolate son una combinación perfecta, y la textura crujiente del chocolate puede ser muy adictiva. Los plátanos con chocolate se originaron en Japón y fueron un gran éxito en los puestos callejeros en los años 60, cuando se extendieron por todo el país. En la actualidad se han convertido en un postre con un aspecto tan fantástico como su sabor gracias al uso de chocolate de colores y complementos como frutos secos picados y coloridos adornos de caramelo.

Los coloridos plátanos de chocolate son un alimento callejero de origen japonés.

Comida callejera local: Una mirada a las variedades regionales

Del norte al sur de Japón encontrarás muchos festivales únicos y característicos de cada región, que reflejan los tipos de comida disponibles.

El ika-menchi, hamburguesa de calamar hecha con calamar de la zona, es muy popular en los festivales que se celebran en la región de Tohoku, en el norte de Japón. El ika-menchi es un plato casero que se ha transmitido de generación en generación en esta región. Se prepara picando los tentáculos de los calamares con un cuchillo de cocina, que se mezclan con verduras y harina, y se fríen. El delicioso sabor y olor del calamar, así como su textura tierna, lo convierten en un alimento para el alma que aman los lugareños.

En los festivales de la prefectura de Aichi, en la región de Chubu, se puede disfrutar del tamasen, que consiste en huevos fritos y fideos intercalados entre crackers senbei con sabor a gambas. Se dice que al principio se encontraban en las tiendas de golosinas, que vendían caramelos y juguetes baratos para los niños en los años 50. Ganaron popularidad como aperitivo que los niños podían comprar con su paga y luego se convirtió en un plato de comida callejera.

En los puestos de los festivales, los lugareños pueden disfrutar de saborear platos familiares de su región y los turistas pueden probar sabores regionales inusuales que normalmente no disfrutan.

Cada familia elabora ika-menchi de diferentes formas; algunas le añaden tofu o curry, por ejemplo.

El tamasen está hecho de crackers senbei con sabor a gambas, rellenos de fideos fritos. (Foto cortesía de Omatsurijapan.)

Prueba tu suerte con los juegos y la comida callejera

Los puestos que ofrecen juegos como tiro al blanco y pesca yoyó son populares en los festivales, pero también puedes disfrutar de comida callejera y juegos al mismo tiempo.

Por ejemplo, si ganas una partida de piedra, papel o tijera en un puesto de frutas de caramelo, que vende fruta en un palo cubierta con sirope, puedes conseguir algunas extra. También hay puestos de comida con máquinas de pinball y números escritos en diferentes lugares, donde puedes conseguir extras dependiendo del número en el que acabe la bola.

En estos puestos callejeros no solo se puede comprar y comer comida, sino que también ofrecen la oportunidad de interactuar con otras personas. Por eso, resultan atractivos no solo para los niños sino también para los adultos que quieren recuperar su infancia. ¡Aunque no tengas hambre, querrás visitarlos por la diversión!

En los puestos de frutas de caramelo, puedes conseguir algunas extra si ganas a piedra, papel o tijera.

Algunos de los alimentos favoritos de los japoneses son platos callejeros, que solo se encuentran en festivales y rara vez en cualquier otro lugar. Si visitas Japón, no pierdas la ocasión de ir a un festival y comprobar personalmente lo sabrosa y agradable que es la comida japonesa callejera.