La utilización de tecnologías tradicionales y modernas para la reparación de carreteras en Japón

La utilización de tecnologías tradicionales y modernas para la reparación de carreteras en Japón

Conoce cómo Japón se mantiene a la vanguardia en el sector de las infraestructuras y la reconstrucción de carreteras.

El territorio japonés se caracteriza por tener una geografía montañosa propensa a desastres naturales. Esto ha permitido que el país haya adquirido una gran experiencia en el proceso de reconstrucción de carreteras a lo largo de siglos de práctica. Sus distintos métodos, aplicados desde la creación de las antiguas vías hasta la compleja red de autopistas nacionales que hay en la actualidad, se han ido perfeccionando continuamente para poder garantizar rutas seguras y fiables. A su vez, los terremotos, tifones y deslizamientos de tierra han obligado a afinar aún más estas técnicas de reparación. Hoy en día, Japón emplea tanto métodos tradicionales como la más avanzada tecnología para apoyar tanto el desarrollo como la reconstrucción de las infraestructuras.

La experiencia adquirida tras los desastres y el proceso de recuperación

La capacidad que tiene Japón para responder inmediatamente a los daños provocados en infraestructuras es el resultado de haber vivido múltiples experiencias de catástrofes, como terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas. La reconstrucción de Japón tras la Segunda Guerra Mundial asentó las bases de las técnicas modernas de construcción y la reparación de carreteras. El proceso de reconstrucción durante la posguerra impulsó la adopción de equipamiento mecanizado, materiales nuevos y métodos estandarizados. Posteriormente, el gran terremoto de Hanshin-Awaji en el año 1995 evidenció la vulnerabilidad de las autopistas y puentes. Esto llevó a evaluar de nuevo las normas de diseño antisísmico, transformando la ingeniería civil de todo Japón.

La tragedia del gran terremoto de Hanshin-Awaji en 1995, el cual se cree que causó el fallecimiento de al menos 5000 personas, ayudó a desarrollar muchas de las actuales normas de infraestructura de Japón.

La tragedia del gran terremoto de Hanshin-Awaji en 1995, el cual se cree que causó el fallecimiento de al menos 5000 personas, ayudó a desarrollar muchas de las actuales normas de infraestructura de Japón.

El terremoto de la península de Noto en 2024 evidenció la importancia de reabrir las carreteras para facilitar las rutas de rescate. Durante las 29 horas siguientes al terremoto, se despejaron las conexiones terrestres clave hacia los ayuntamientos de las zonas más afectadas, de forma que los turismos pudieran circular y, en 46 horas, también pudieron pasar los vehículos de gran tamaño. Esta rápida apertura de carreteras permitió que el personal de emergencia pudiera llegar hasta las comunidades más aisladas dentro del crítico plazo de 72 horas, y así proceder con las operaciones de salvamento. Estas son solo algunas de las muchas experiencias que han impulsado una cultura de resiliencia en las obras viales de Japón. Hoy en día, estos hechos continúan sirviendo de ayuda tanto para las prácticas tradicionales como para el desarrollo de tecnologías de última generación.

Técnicas antiguas para la actualidad: el método do-nou

El método do-nou es una innovación japonesa para la construcción de las carreteras, que tiene unas profundas raíces históricas. Los do-nou son sacos de arena usados en Japón desde principios del siglo V. Mediante este método, unas bolsas pequeñas se rellenan de tierra y se apilan para cubrir baches y reforzar el suelo. Al ser un sistema poco tecnológico, apenas requiere de equipamiento y utilizan materiales locales, lo cual hace que los mismos miembros de una comunidad puedan realizarlo sin necesidad de tener formación en ello. Gracias a su enorme versatilidad, estos sacos se pueden usar de muchas maneras para reparar las carreteras: pueden sujetar lonas, se pueden apilar para crear diques de protección contra inundaciones, o también pueden emplearse como marcadores para dirigir el tráfico alrededor de baches. En los últimos años, el método do-nou para la restauración de carreteras también se ha adoptado en zonas rurales de África y otras regiones con vías poco desarrolladas.

Los sacos de arena rellenados a mano, o do-nou, se han usado de muchas formas a lo largo de la historia a la hora de reparar carreteras. Se han utilizado incluso para acciones tan simples como la delimitación de zonas.

Los sacos de arena rellenados a mano, o do-nou, se han usado de muchas formas a lo largo de la historia a la hora de reparar carreteras. Se han utilizado incluso para acciones tan simples como la delimitación de zonas.

El método estabilizador de suelos CAE: la construcción sostenible de carreteras

La innovación japonesa moderna también busca impulsar la sostenibilidad y la eficiencia de los recursos. El método de estabilización de suelo con cemento y emulsión asfáltica (conocido por sus siglas CAE, que proceden de las palabras «cemento» y «emulsión asfáltica» en inglés), usado por primera vez en Japón en la década de 1980, refuerza la superficie de las carreteras al mezclar estos dos materiales en el suelo subyacente. En este proceso, el cemento se endurece dentro de las partículas del suelo, proporcionando rigidez, mientras que la emulsión asfáltica las cubre y las liga, proporcionando flexibilidad. Como resultado, se obtiene una base sólida y resistente a las grietas provocadas por cargas pesadas o por cambios de temperatura. Al ser un método por el cual se refuerza el pavimento ya existente en lugar de reemplazarlo, este proceso permite reciclar los materiales de una carretera antigua en el mismo lugar, reduciendo la necesidad de excavar, transportar e importar grandes cantidades de material nuevo. Además, esto también supone una ventaja al ser más rentable y logísticamente eficiente.

La empresa Sakai Heavy Industries fue pionera en el uso del estabilizador de suelos CAE, que en la actualidad se utiliza en muchas partes del mundo. En la foto, el modelo Sakai PM500 está reciclando el pavimento existente directamente en el lugar, mezclándolo con agentes estabilizadores, para crear una nueva base vial duradera. (Imagen cortesía de TOA ROAD CORPORATION)

La empresa Sakai Heavy Industries fue pionera en el uso del estabilizador de suelos CAE, que en la actualidad se utiliza en muchas partes del mundo. En la foto, el modelo Sakai PM500 está reciclando el pavimento existente directamente en el lugar, mezclándolo con agentes estabilizadores, para crear una nueva base vial duradera. (Imagen cortesía de TOA ROAD CORPORATION)

Asfalto de secado rápido para reparaciones de emergencia y procesos de recuperación

Las técnicas japonesas de construcción de carreteras no solo contribuyen a crear una infraestructura duradera, sino que también pueden ser útiles en situaciones críticas que requieren una rápida respuesta. Los distintos desastres y conflictos suelen dejar las carreteras intransitables, ralentizando las labores de ayuda. El asfalto convencional no se puede utilizar en condiciones húmedas y, por lo general, necesita entre seis y doce horas para endurecerse antes de su uso. En estas situaciones, el asfalto de secado rápido válido para todo tipo de climas y desarrollado en Japón, que se endurece en tan solo una hora, ofrece una solución a este problema, permitiendo reabrir las carreteras con suma rapidez tras un desastre. Además, se puede aplicar también en zonas con agua estancada y no se precisa maquinaria pesada.

La capacidad de poder arreglar carreteras con un equipamiento mínimo puede ser decisiva en situaciones de emergencia.

La capacidad de poder arreglar carreteras con un equipamiento mínimo puede ser decisiva en situaciones de emergencia.

Los baches parecen inofensivos, pero pueden llegar a causar serios problemas a los automóviles.

Los baches parecen inofensivos, pero pueden llegar a causar serios problemas a los automóviles.

Nuevas soluciones de tecnología punta en Japón

Los recientes avances en tecnología digital están transformando la forma en que se lleva a cabo la reconstrucción de carreteras. Algunos de los ejemplos que se pueden citar son el uso de drones para evaluar con rapidez las zonas dañadas o el empleo de maquinaria controlada a distancia, que permite trabajar en terrenos inestables sin llegar a poner en riesgo vidas humanas. Los sistemas de gestión basados en la plataforma IoT supervisan las condiciones de una construcción en tiempo real, aumentando la precisión y reduciendo los retrasos. El modelado digital se utiliza para crear réplicas virtuales del estado de las carreteras, lo que permite planificar las reparaciones con mayor facilidad y anticipar posibles dificultades. En definitiva, todas estas útiles herramientas modernas mejoran la seguridad y agilizan la recuperación.

La portabilidad y la utilidad que ofrecen los drones los convierten en una herramienta indispensable para las labores de recuperación tras un desastre.

La portabilidad y la utilidad que ofrecen los drones los convierten en una herramienta indispensable para las labores de recuperación tras un desastre.

La gestión de datos en tiempo real basada en la plataforma IoT puede usarse para crear mapas detallados y actualizados que pueden ayudar tanto a los usuarios como a los trabajadores de carreteras, logrando evaluar con más facilidad el estado de las labores de recuperación.

La gestión de datos en tiempo real basada en la plataforma IoT puede usarse para crear mapas detallados y actualizados que pueden ayudar tanto a los usuarios como a los trabajadores de carreteras, logrando evaluar con más facilidad el estado de las labores de recuperación.

Carreteras del futuro

La historia de las carreteras de Japón y su proceso de recuperación tras los desastres naturales ha propiciado una sólida cultura de innovación en infraestructuras, que sitúa al país a la vanguardia de la tecnología vial. Además de crear métodos de reconstrucción ágiles y lograr una construcción sostenible, también se investigan y se desarrollan nuevas ideas de una manera constante. Esta innovación continua demuestra que la ingeniería vial de Japón no solo se enfoca en la resiliencia frente a desastres naturales, sino que también busca el acondicionamiento de las vías de transporte para un futuro con bajas emisiones de carbono.